En el marco de la presentación del plan “Montevideo Más Disfrutable”, la dirigente frenteamplista Karem Farías expuso que el programa de Bergara tiene una visión integral del bienestar social como eje central para la construcción de un departamento más equitativo, humano y seguro. Con una fuerte impronta territorial, remarcó que la convivencia no se trata solo de calles limpias o plazas iluminadas, sino de sentirse “cómodos y confiables en transitar Montevideo”.
“Lo social atraviesa todos los temas. Una ciudad disfrutable no es solo arbolado y saneamiento, es convivencia, es salud mental, es vivienda digna y es acceso a espacios seguros”, afirmó Farías. En ese marco, destacó la necesidad de una presencia activa de la Intendencia en el territorio, con equipos sensibles pero respaldados, articulando con municipios, organismos nacionales y redes sociales barriales. “La escucha empática debe ser una herramienta de gestión”, subrayó.
Uno de los compromisos clave será el fortalecimiento del Programa Calle, con participación mensual en el Consejo Consultivo de Calle y trabajo interinstitucional coordinado. También se proyecta ampliar los centros diurnos, descentralizándolos más allá del Municipio B, y reforzar la articulación con el Ministerio de Vivienda y el programa Mejora tu Vivienda, para asegurar el acceso real a hogares dignos. “No se trata solo de realojar, se trata de respetar la apropiación del territorio por parte de los vecinos”, dijo.
Farías remarcó la urgencia de avanzar en salud mental con una mirada comunitaria. Anunció la extensión de servicios en policlínicas, en coordinación con ASSE y organizaciones sociales. “Nuestros gurises tienen que apropiarse de los espacios, no sentir que van a salud mental como castigo”, expresó.
También se trabajará en el fortalecimiento de espacios seguros para la población LGBTIQ+, en coordinación con el Ministerio de Salud Pública, y se reforzarán los servicios de salud bucal, sobre todo para mujeres embarazadas y niños. “La salud bucal no es estética: es dignidad, es acceso al trabajo y a la vida pública”, afirmó.
Finalmente, abordó una dimensión poco frecuente en las agendas sociales: los servicios sanitarios veterinarios. Señaló que el trato a los animales callejeros, además de ser un asunto de convivencia, puede ser un reflejo de otras formas de violencia. “Hasta eso debemos incluir si queremos pensar una ciudad que cuida”, concluyó.
Me parece que som proyectos muy positivos pero difíciles de llevar a la práctica